Nueva York. El mercado del oro está presenciando un fenómeno que desafía la lógica técnica tradicional. Tras alcanzar un máximo histórico de US$ 5,600 la onza a finales de enero y sufrir inmediatamente después una caída sin precedentes, los operadores de opciones no solo han mantenido sus posiciones, sino que han incrementado sus apuestas alcistas a niveles que parecen, para muchos, inverosímiles.
En la bolsa Comex del Grupo CME, se ha detectado una acumulación de aproximadamente 11,000 contratos en diferenciales de compra (call spreads) con precios de ejercicio de entre US$ 15,000 y US$ 20,000 para diciembre. Incluso con el precio consolidado actualmente en torno a los US$ 5,000, este interés abierto sigue en expansión.
¿Especulación extrema o cobertura estratégica?
El mercado intenta descifrar qué impulsa a los inversores a buscar un retorno que requeriría que el precio del metal se triplicara en menos de un año. Aakash Doshi, director global de estrategia de oro y metales de State Street Investment Management, sugiere que, tras la corrección técnica, estos contratos están siendo vistos como una protección de bajo costo ante escenarios extremos.
“Es sorprendente ver tanto interés abierto en diferenciales tan profundos y fuera del dinero. Es posible que algunos operadores lo vean como una lotería barata”, explicó Doshi.
Factores que sostienen el optimismo a largo plazo:
- Tensiones geopolíticas: El conflicto global persistente mantiene el atractivo del oro como refugio.
- Independencia de la Fed: Crecientes dudas sobre la autonomía del banco central estadounidense frente a presiones políticas.
- Fuga de activos tradicionales: Un alejamiento sistemático de las divisas fiduciarias y los bonos soberanos en favor de activos tangibles.
Volatilidad y estructura de mercado
Aunque los precios actuales están lejos de los niveles de ejecución (strike prices), estas operaciones han inyectado una volatilidad implícita inusual en las opciones de compra de largo plazo. Mientras que las opciones tradicionales se han vuelto más económicas este febrero, la prima por apostar a una ganancia extraordinaria sigue siendo elevada.
Contexto de volatilidad:
- 30 de enero de 2026: El oro sufrió una caída del 11% en Comex, la mayor pérdida diaria en décadas.
- Octubre 2025: El metal experimentó otra corrección severa, retrocediendo a los US$ 4,000 tras rozar los US$ 4,500.
- Riesgo de «Brecha»: Según Doshi, la alta volatilidad realizada sugiere que el mercado aún tiene potencial para movimientos bruscos y «violentos» en el corto plazo.
En conclusión, el mercado del oro se encuentra en una fase de polarización extrema. Mientras los gráficos técnicos advierten sobre la necesidad de consolidación tras la volatilidad de enero, los operadores de derivados están configurando sus carteras para un escenario de revalorización exponencial antes de que cierre el año 2026.

















