Las economías del Golfo Pérsico atraviesan su mayor crisis desde la pandemia. El conflicto en Medio Oriente ha impactado directamente en el corazón energético global.
El cierre casi total del Estrecho de Ormuz afectó el transporte de energía. En consecuencia, se alteraron exportaciones y cadenas logísticas.
Crecimiento económico en caída
Países del Consejo de Cooperación del Golfo enfrentan recortes en sus proyecciones. Este bloque incluye a Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Bahréin y Omán.
Qatar ahora proyecta una caída de 6% en 2026. Asimismo, Kuwait pasaría de crecer 3.4% a contraerse 4.4%.
Por otro lado, Bahréin retrocedería 2.9%. En consecuencia, la región enfrenta una desaceleración generalizada.
Petróleo alto, pero impacto negativo
El aumento del precio del petróleo no ha compensado la crisis. En ese sentido, la caída de exportaciones afectó ingresos.
Además, refinerías y plantas de gas sufrieron interrupciones. Esto impactó la producción en varios países.
El escenario ha sido comparado con crisis petroleras de los años 70. Por ello, genera preocupación en mercados globales.
Desaceleración en grandes economías
Emiratos Árabes Unidos muestra un estancamiento económico. Esto contrasta con el crecimiento esperado de 5%.
Arabia Saudita crecería solo 2.6%, por debajo del 4.3% previsto. Asimismo, Omán avanzaría 2.2%.
En consecuencia, las principales economías también reducen su dinamismo. Esto afecta la estabilidad regional.
Impacto más allá del petróleo
El conflicto también afecta sectores no petroleros. Turismo, comercio y transporte muestran caídas relevantes.
Durante años, la región impulsó la diversificación económica. Sin embargo, la incertidumbre ha frenado inversiones.
Además, se han postergado proyectos inmobiliarios y tecnológicos. Por ello, se debilitan planes de desarrollo.
Presión inflacionaria
El alza del petróleo impulsa la inflación global. En ese sentido, Bahréin proyecta 2.4% en 2026.
Asimismo, Emiratos, Qatar y Kuwait registrarán mayores precios. Esto impacta el costo de vida en la región.
Aunque Arabia Saudita mantendría inflación cercana al 2%, existen riesgos. En consecuencia, la presión podría aumentar.
Proyección de recuperación
Los analistas prevén una recuperación en 2027. Esto dependerá de la estabilización del conflicto.
Qatar podría crecer 7.8% y Emiratos 5.4%. Asimismo, Arabia Saudita alcanzaría 4.5%.
En ese sentido, la recuperación dependerá del gasto público. Los fondos soberanos serán clave para reactivar la economía.
Impacto y proyección
La crisis refleja la vulnerabilidad de la región ante conflictos. Además, muestra los límites de la dependencia energética.
Finalmente, la estabilidad futura dependerá de factores geopolíticos. En consecuencia, el Golfo seguirá siendo clave en la economía global.

















