La transformación del sector minero se encamina hacia la Minería 5.0, que busca integrar la tecnología avanzada con el capital humano. Expertos internacionales reunidos en PERUMIN 37 coincidieron en que la digitalización, la automatización y la inteligencia artificial (IA) deben ser el eje central de las operaciones futuras, priorizando la innovación colaborativa.
Especialistas de Canadá, Australia, Alemania y Perú participaron en la mesa redonda «Minería 4.0 y la Inteligencia Artificial irrumpiendo en la minería», donde analizaron la evolución de un sector en el que solo cerca del 10% de las minas en el mundo ha logrado un nivel avanzado de adopción de la Minería 4.0.
Del 4.0 al 5.0: automatización no es reemplazo
Los expertos explicaron que la Minería 4.0 se basa en la automatización, la sensorización y la IA, generando sistemas digitales interconectados. Sin embargo, la siguiente etapa, la Minería 5.0, representa un cambio fundamental de enfoque.
- Minería 5.0: Fomenta la interacción fluida entre personas, robots, datos y sistemas de comunicación.
- Nueva Filosofía: La automatización no busca reemplazar a las personas, sino transformarlas en «operadores del conocimiento» que gestionan la información desde centros de control conectados.
Como ejemplo de esta tendencia, se destacó la operación de Anglo American Quellaveco en Perú, que utiliza una flota autónoma gestionada desde su centro de operaciones remoto en Moquegua.
Tecnología con propósito y crecimiento sostenible
Sandra Nowosad, docente asociada de Curtin University (Australia), enfatizó que la tecnología solo es valiosa si aporta valor agregado y está alineada a un propósito operativo claro.
«La adopción exige desarrollar competencias y formar equipos capaces de integrarla de manera efectiva”, señaló Nowosad.
Los panelistas, incluyendo a Edwin R. Desjardins (MS4M Ltda.), Moritz Ziegler (RWTH Aachen University) y Oscar Cueva (G. Mining Ventures), concluyeron que la minería del futuro será colaborativa y sostenible, impulsada por la sinergia entre innovación, talento y tecnología. El gran reto global es lograr que más operaciones avancen hacia estos modelos 4.0 y 5.0 para elevar la productividad y reducir riesgos operacionales.

















