El Perú se encuentra ante un riesgo estratégico si no prioriza la exploración de sus recursos. Roque Benavides Ganoza, presidente de Compañía de Minas Buenaventura, advirtió que el país tiene 18 cuencas hidrocarburíferas sin explotar plenamente, una falta de inversión peligrosa ante la posible declinación del gas de Camisea en 15 años.
Durante el XI INGEPET 2025, Benavides instó a las autoridades a tomar una decisión política firme: impulsar de inmediato una exploración responsable que asegure la sostenibilidad energética del país.
Minería y energía: vínculo indispensable
Benavides recordó el potencial histórico que yacen en cuencas como Talara y Marañón, que produjeron más de 3,000 millones de barriles. Además, resaltó la interdependencia económica clave:
- Motor económico: La industria minera consume el 50% de la electricidad nacional, demostrando que una matriz energética sólida, anclada en el gas natural, es vital para el crecimiento peruano.
- Propósito amplio: La exploración, según Benavides, debe orientarse a garantizar la seguridad energética, reducir la pobreza y generar desarrollo.
Oportunidad estratégica en el Pacífico
Más allá de la demanda interna, Benavides visualiza al Perú como un hub energético regional. La ubicación privilegiada del país frente al Pacífico le permite integrar su producción de hidrocarburos con mercados clave en Asia y América del Norte.
«Perú tiene gas, petróleo y talento. Solo falta decisión,» concluyó Benavides, enfatizando que el país tiene la capacidad de construir un futuro energético sólido y competitivo.

















