La actividad minera en el Perú continúa consolidándose como la principal fuente de financiamiento para el desarrollo regional. Según el último Boletín Estadístico Minero (BEM) del Ministerio de Energía y Minas (MINEM), las transferencias de recursos a los departamentos sumaron S/ 9,792 millones entre enero y octubre de 2025.
Estos fondos, que comprenden el Canon Minero, las Regalías Mineras y el Derecho de Vigencia y Penalidad, tienen como objetivo estratégico el financiamiento de proyectos de infraestructura y obras de impacto social para elevar la calidad de vida de la ciudadanía.
Desglose de los ingresos: el protagonismo del Canon
El Canon Minero se mantiene como el pilar de estas transferencias, representando el 50% del Impuesto a la Renta pagado por las operadoras. Al cierre del décimo mes del año, este rubro superó los S/ 6,992 millones, posicionándose como el segundo monto más alto registrado en la historia de este mecanismo.
Por su parte, la estructura de las Regalías y otros derechos se distribuyó de la siguiente manera:
- Regalías Mineras Totales: S/ 2,542 millones.
- Regalías Legales: S/ 2,188 millones.
- Regalías Contractuales: S/ 354 millones.
- Derecho de Vigencia y Penalidad: S/ 256 millones.
Distribución geográfica: El «top 4» concentra el 51.5% del presupuesto
La distribución de estos recursos muestra una fuerte concentración en las zonas de mayor operatividad minera. Cuatro departamentos captaron más de la mitad del total transferido a nivel nacional:
| Departamento | Monto Recibido (S/) | Participación (%) |
| Áncash | S/ 1,780 millones | 18.2% |
| Arequipa | S/ 1,263 millones | 12.9% |
| Moquegua | S/ 1,022 millones | 10.4% |
| Tacna | S/ 975 millones | 10.0% |
En conjunto, estas regiones lideran la capacidad de gasto para proyectos de inversión, sumando una participación del 51.5%.
Compromiso con el desarrollo sostenible
El MINEM enfatizó que estos resultados ratifican a la minería como el motor del crecimiento descentralizado. La institución reafirmó su compromiso de promover una actividad moderna, responsable y articulada con las necesidades locales. El desafío para los gobiernos regionales y locales ahora reside en la ejecución eficiente de estos recursos para cerrar brechas sociales de manera sostenible.















