Fuente: IIMP
El Perú se ha posicionado como uno de los principales productores de molibdeno a nivel mundial, un metal crucial para la industria global. Gracias a operaciones de gran envergadura como las de Cerro Verde, Antamina y Cuajone, el país se consolida como un actor estratégico en el suministro de este metal, cuya demanda está en aumento.
Según Leopoldo Gutiérrez, profesor de la Universidad de Concepción (Chile), el molibdeno se obtiene principalmente como subproducto de yacimientos de cobre tipo pórfido. En este escenario, Perú juega un rol muy relevante junto a otros países clave como China, Estados Unidos y Chile, que en conjunto representan más del 80% de la oferta global.
Crecimiento de la demanda y retos futuros
Se proyecta que el consumo mundial de molibdeno crecerá entre un 2% y 3% anual hasta 2030, impulsado por la transición hacia energías limpias, la electromovilidad y el desarrollo de infraestructura en Asia. En este contexto, la producción de minas peruanas será decisiva para satisfacer la demanda global.
Sin embargo, Gutiérrez advierte que existen retos importantes, como la dependencia de la producción cuprífera, las crecientes exigencias ambientales y la necesidad de nuevas inversiones en exploración. El experto subraya que, sin la contribución de operaciones como las de Perú, el mercado tendría serias dificultades para responder al crecimiento proyectado.














